Revolución cosmética: nuevos activos dermo funcionales

En una era marcada por la exposición a la luz azul, la contaminación urbana y el estrés ambiental, mantener el equilibrio y la función protectora de la piel y el cabello representa uno de los principales desafíos de la cosmética contemporánea. Conceptos como skinification y well-aging han evolucionado hasta convertirse en tendencias que impulsan el desarrollo de soluciones cosméticas con beneficios específicos y respaldo científico.

Para responder a estas necesidades, la química cosmética ha evolucionado hacia el desarrollo de activos capaces de interactuar con los procesos fisiológicos de la piel. La innovación va más allá de la sensorialidad y busca ofrecer beneficios funcionales, como mejorar la hidratación, contribuir a la restauración de la barrera cutánea, aportar luminosidad y desarrollar soluciones desodorantes más sostenibles.

En esta serie de artículos exploraremos las nuevas incorporaciones al portafolio de EVONIK, organizadas según sus principales beneficios: hidratación funcional, restauración de la barrera cutánea, luminosidad, renovación cutánea, regulación sebácea, cuidado capilar y cuidado corporal. Asimismo, abordaremos los fundamentos químicos y biológicos que respaldan estas tecnologías y su aplicación en la dermocosmética contemporánea.

1. Hidratación funcional y restauración de la barrera cutánea

La integridad del estrato córneo y el correcto funcionamiento de la barrera cutánea dependen, en gran medida, del equilibrio de la matriz lipídica intercelular y de los mecanismos que regulan el balance hídrico de las células.

SKINLIPIX® HydraShield Este sistema combina ceramidas derivadas de aceites vegetales con agentes humectantes, mediante una tecnología diseñada para estabilizar las ceramidas y facilitar su incorporación en formulaciones cosméticas. Su acción contribuye a fortalecer la barrera cutánea y a mejorar la hidratación, favoreciendo el mantenimiento del equilibrio hídrico de la piel.

Gracias a su carácter dispersable en agua y a su facilidad de procesamiento en frío, permite incorporar ceramidas en sistemas con alto contenido acuoso sin necesidad de someter el ingrediente a temperaturas elevadas durante su incorporación. La concentración de uso recomendada en la documentación consultada es del 1,5 al 5 %.

EVONIK LACTIL 🅬 Este complejo funcional está formulado a partir de ésteres del ácido láctico y componentes asociados al factor natural de hidratación (NMF), como urea, glicina, niacinamida y aminoácidos, de acuerdo con la descripción proporcionada. Estos componentes contribuyen a complementar los mecanismos naturales de hidratación de la piel.

Su incorporación en formulaciones cosméticas busca mejorar la hidratación y favorecer la retención de agua, contribuyendo a mantener una piel con apariencia más suave y flexible.

Se indica una concentración de uso del 1 al 3 %. En emulsiones de aceite en agua (O/W), puede incorporarse durante la fase de enfriamiento a temperaturas inferiores a 40 °C. Para concentraciones superiores al 3 %, se recomienda evaluar el incremento de alcoholes grasos, ácidos grasos o estearato de glicerilo, con el objetivo de mantener la estabilidad de la formulación.

En formulaciones que contienen hidrocoloides, como el carbómero, es importante verificar las condiciones de procesamiento y compatibilidad recomendadas por el fabricante.

EVONIK TEGO® Natural Betaine La betaína es un compuesto derivado de fuentes vegetales, como la remolacha azucarera (Beta vulgaris), que contribuye a mantener el equilibrio osmótico y la hidratación celular. En la piel, ayuda a preservar el volumen celular y a proteger las estructuras proteicas frente a condiciones de estrés osmótico.

Además de sus propiedades humectantes, puede contribuir a mejorar la tolerancia de las formulaciones de limpieza al ayudar a reducir el potencial irritante asociado a determinados sistemas tensioactivos. También aporta una sensación de suavidad sin dejar una sensación pegajosa.

La concentración de uso indicada es del 2,5 al 5 %, con incorporación en la fase acuosa a temperaturas inferiores a 40 °C, sujeto a las recomendaciones específicas de la ficha técnica del ingrediente.

QFB. Diana Arellano Salauz

Octubre 2026